Empieza preparando solo 2 o 3 comidas
Elige la comida que más sueles saltarte entre semana y prepara 2 o 3 raciones con los mismos ingredientes básicos. No se puede garantizar que tus gastos en restaurantes o tu peso disminuyan en un porcentaje determinado, pero tendrás opciones listas para comer cuando tengas prisa.
Combina los grupos de alimentos según tu situación
Combina cereales o tubérculos, alimentos proteicos y verduras o frutas según la cantidad que necesites y tus alergias. Una dieta con un número específico de calorías o basada en pechuga de pollo no es adecuada para todo el mundo.
Refrigera los alimentos en un plazo de 2 horas tras cocinarlos
Divide los alimentos cocinados en recipientes poco profundos y refrigéralos o congélalos en un plazo de 2 horas. No es seguro dejar una olla grande a temperatura ambiente durante mucho tiempo. Mantén el frigorífico a 4 °C o menos.
Consume los alimentos refrigerados en un plazo de 3 o 4 días
El USDA recomienda consumir los alimentos cocinados y las sobras habituales en un plazo de 3 o 4 días si se conservan refrigerados. Congela desde el principio las raciones que vayas a consumir después y no juzgues su seguridad solo por el olor o el aspecto.
Calienta bien los alimentos hasta el centro
Calienta las sobras hasta que alcancen 74 °C en el centro. En el microondas, remuévelas o cambia su orientación a mitad del proceso para evitar que queden zonas frías. Comprueba también que el recipiente sea apto para microondas.
Ajusta la cantidad para la próxima preparación
Anota cuánto dejaste, qué tal sabía la comida después de recalentarla y cuánto tiempo tardaste en prepararla. Usa esta información para reducir o aumentar la cantidad la próxima vez. Si tienes problemas de salud o restricciones alimentarias, sigue las indicaciones de un profesional sanitario o nutricionista.