Las semanas y la fecha probable de parto son estimaciones
Las semanas de embarazo suelen contarse desde el primer día de la última menstruación, y la fecha probable de parto se calcula aproximadamente a las 40 semanas. Si tu ciclo es irregular o no recuerdas la fecha, puede ajustarse utilizando también los datos de la atención médica, como una ecografía temprana. La fecha probable de parto no significa que darás a luz exactamente ese día, así que no uses el resultado del cálculo como una fecha definitiva para tus citas médicas.
Primer trimestre
Cuando sepas que podrías estar embarazada, pide una cita prenatal e informa al personal médico sobre los medicamentos y suplementos que tomas. Los CDC recomiendan 400 microgramos de ácido fólico al día a las personas que podrían quedar embarazadas. No existe una cantidad de alcohol conocida como segura durante el embarazo, por lo que debes evitarlo, así como el tabaco y el humo de segunda mano.
Segundo trimestre
El momento en que se sienten los movimientos del bebé y los cambios corporales varía de una persona a otra. Te indicarán cuándo realizar ecografías y pruebas de sangre o de detección de diabetes gestacional según tus riesgos individuales y el calendario del centro médico. En lugar de esperar poder confirmar necesariamente el sexo o el desarrollo en una semana concreta, es más preciso pedir al personal médico que explique los resultados de las pruebas.
Tercer trimestre
Planifica con antelación cómo llegarás al lugar del parto, a quién llamarás y qué documentos necesitarás. Si los movimientos del bebé disminuyen claramente respecto a lo habitual, o tienes sangrado vaginal, pérdida de líquido que podría ser líquido amniótico, dolor de cabeza intenso, cambios en la visión, dificultad para respirar o dolores regulares, contacta con tu centro médico sin esperar a la próxima cita.
Alimentación y ejercicio
Los CDC recomiendan tener cuidado con los alimentos que presentan riesgo de intoxicación, como la carne, los huevos y el marisco poco cocidos, los productos lácteos no pasteurizados y los productos agrícolas sin lavar. Si el embarazo no presenta complicaciones, el ejercicio suele ser seguro, pero consulta con el personal médico para adaptar el tipo y la intensidad a tu estado de salud actual. No es exacto afirmar que todas las personas embarazadas deben evitar por completo el ejercicio o los tratamientos estéticos.
Crea tu plan de atención médica
La frecuencia de los controles prenatales y las pruebas necesarias varían según la edad, los antecedentes médicos, un embarazo múltiple y los síntomas actuales. Sigue el calendario establecido por tu personal médico en lugar de basarte en un número fijo de visitas encontrado en internet. Compartir con tu familia el número de teléfono del hospital, los criterios para contactar en caso de emergencia, el plan de parto y el calendario de vacunación puede ser útil en una situación urgente.