Cómo entender las hipotecas en España: tipos de interés, capital propio y gastos de cierre
Tipos de hipoteca: en España las hipotecas se dividen principalmente en fijas (tipo de interés constante durante toda la vida del préstamo, habitualmente a 20-30 años), variables (ligadas al Euríbor más un diferencial, revisable cada 6 o 12 meses) y mixtas (tipo fijo los primeros años y variable después). A diferencia de otros mercados, las hipotecas fijas españolas suelen bloquear el tipo durante todo el plazo, no solo durante unos años iniciales. Requisitos de capital propio: los bancos españoles suelen financiar hasta el 80% del valor de tasación o del precio de compra (el que sea menor), por lo que el comprador necesita aportar en torno a un 20% de entrada, además de los gastos de cierre. Para viviendas propiedad de bancos o procedentes de ejecuciones hipotecarias, en ocasiones se ofrece financiación de hasta el 90-100%. Gastos de cierre: además del precio de compra, hay que contar con notaría, registro de la propiedad, gestoría y tasación, más impuestos: el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), de entre el 6% y el 10% según la comunidad autónoma, para vivienda de segunda mano, o el IVA (10%) más el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD, 0,5-1,5%) para vivienda nueva. Desde la ley hipotecaria de 2018, es el banco quien paga el AJD correspondiente al préstamo, no el comprador. En conjunto, los gastos adicionales suelen suponer entre el 10 y el 12% del precio en vivienda de segunda mano, algo menos en obra nueva. Para una propiedad de 400.000 €, eso equivale aproximadamente a 40.000-48.000 € en costes adicionales. Nota: se trata de un cálculo simplificado. Consulta a un asesor financiero para obtener presupuestos precisos. Las condiciones reales dependen de la solvencia, el porcentaje de capital propio y las circunstancias individuales.