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Calculadora de Ahorro e Intereses

Calcula con precisión los intereses de tu plan de ahorro y de tu depósito a plazo fijo y planifica tus finanzas con mayor facilidad. Elige entre interés simple e interés compuesto: el importe a percibir después de impuestos se calcula automáticamente.

Aviso: el importe de impuesto calculado aquí es un ejemplo simplificado con la retención fija del 19 % y no se corresponde exactamente con el resultado final de tu IRPF; para un cálculo vinculante, consulta tu declaración de la renta o a un asesor fiscal.

Importe a percibir
Capital aportado Intereses (antes de impuestos) Impuesto (tipo de ejemplo 15,4 %) Intereses (después de impuestos)

※ Esta calculadora utiliza un tipo impositivo de ejemplo fijo del 15,4 % con fines ilustrativos.
※ En España, los intereses de ahorro tributan en el IRPF dentro de la base del ahorro, con tramos que van del 19 % al 28 % (19 % hasta 6.000 €, 21 % de 6.000 € a 50.000 €, 23 % de 50.000 € a 200.000 €, 27 % de 200.000 € a 300.000 € y 28 % a partir de esa cifra); el banco practica de entrada una retención fija del 19 % sobre los intereses abonados, que después se regulariza en la declaración de la renta según el tipo efectivo que corresponda a cada ahorrador.
※ El importe real a percibir depende de las condiciones de tu banco y de tu situación fiscal personal.

GUÍA

Más información

01

Formas de ahorro en España: cuenta remunerada, depósito a plazo fijo y plan de ahorro programado

En España, los ahorradores disponen principalmente de tres productos de interés clásicos: la cuenta de ahorro o cuenta remunerada (disponible en todo momento), el depósito a plazo fijo (importe inmovilizado durante un plazo determinado) y el plan de ahorro programado (aportaciones periódicas, por ejemplo como complemento a un plan de inversión en fondos). La cuenta remunerada está disponible en todo momento, pero el tipo de interés puede cambiar en cualquier momento; desde las subidas de los tipos de referencia del BCE a partir de 2022/2023, muchos bancos online vuelven a ofrecer intereses de entre el 2 y el 3,5 % anual en cuentas remuneradas. El depósito a plazo fijo vincula el importe durante un plazo determinado (por ejemplo, 6, 12 o 24 meses) a un tipo de interés garantizado, que suele ser algo más alto que el de la cuenta remunerada, pero sin acceso anticipado al dinero. Un plan de ahorro programado es adecuado para la acumulación mensual regular de patrimonio, por ejemplo como complemento a un plan de inversión periódica en ETF. El nivel concreto de los tipos de interés depende en gran medida del entorno de tipos actual del Banco Central Europeo y varía notablemente con los años, por lo que conviene consultar un portal comparador o el propio banco antes de firmar un contrato.

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Depósito a plazo fijo o plan de ahorro: ¿qué encaja con cada objetivo de ahorro?

El depósito a plazo fijo y el plan de ahorro se diferencian fundamentalmente en la forma de aportación y en el cálculo de intereses. En el depósito a plazo fijo se invierte una cantidad mayor de una sola vez y se mantiene hasta el final del plazo; el capital y los intereses se abonan juntos al final. En el plan de ahorro, en cambio, se ingresa mensualmente un importe fijo, y cada aportación genera intereses durante un período distinto: la primera aportación se remunera durante todo el plazo, la última solo durante un mes. Con el mismo tipo de interés, el depósito a plazo fijo tiende por tanto a generar más intereses que un plan de ahorro con una aportación total comparable, ya que todo el capital devenga intereses desde el principio. El depósito a plazo fijo es adecuado cuando ya se dispone de una cantidad considerable (por ejemplo, procedente de una herencia o una prima), mientras que un plan de ahorro encaja mejor para acumular reservas mensuales de forma disciplinada, por ejemplo para el fondo de emergencia o un objetivo de ahorro a medio plazo.

03

El interés simple y el interés compuesto explicados de forma sencilla

En el cálculo de intereses se distingue fundamentalmente entre interés simple e interés compuesto. Con el interés simple, los intereses se calculan únicamente sobre el capital inicial, mientras que con el interés compuesto también se vuelven a remunerar los intereses ya abonados. Por ejemplo, si se invierten 10.000 € durante cinco años a un interés simple del 4 %, se generan en total 2.000 € de intereses (10.000 € × 4 % × 5 años). Con el cálculo de interés compuesto anual, en cambio, ese mismo capital crece hasta un valor final de unos 12.167 €, es decir, unos 167 € más solo en intereses. Cuanto más largo sea el plazo y más alto el tipo de interés, más notable es la diferencia: en horizontes de inversión superiores a diez años, el efecto del interés compuesto puede aumentar la rentabilidad entre un 30 y un 50 % respecto al interés simple. Los productos de ahorro clásicos, como la cuenta a la vista, suelen remunerarse con interés simple, o en ocasiones con abono de interés compuesto anual, mientras que las inversiones a largo plazo, como los planes de inversión periódica en ETF, aprovechan de forma especialmente eficaz el efecto del interés compuesto a lo largo de muchos años.

04

Comparar los intereses entre bancos

Dado que las condiciones varían notablemente de un banco a otro, merece la pena comparar cuidadosamente antes de firmar un contrato. Los bancos online y los neobancos suelen ofrecer, gracias a una estructura de costes más baja, intereses de cuenta remunerada y de depósito a plazo fijo más altos que los bancos tradicionales con oficinas. Al comparar conviene, en primer lugar, utilizar portales comparadores independientes para encontrar las mejores condiciones disponibles en todo el país. En segundo lugar, hay que comprobar si se trata de un tipo de interés permanente o de un tipo de interés promocional temporal («tipo para nuevos clientes») que baja de nuevo tras unos meses. En tercer lugar, conviene revisar el sistema de garantía de depósitos del proveedor, especialmente en el caso de bancos fuera de España o de la UE. En cuarto lugar, merece la pena fijarse en las posibles comisiones de mantenimiento de cuenta, que pueden reducir la rentabilidad neta. Un tipo de interés más bajo en un banco consolidado y sin comisiones puede resultar, en definitiva, más ventajoso que una oferta promocional temporal de interés elevado.

05

La retención del IRPF sobre los intereses y la regularización en la declaración de la renta

En España, los intereses generados por cuentas y depósitos tributan en el IRPF dentro de la base del ahorro, con una escala progresiva: 19 % hasta 6.000 €, 21 % entre 6.000 € y 50.000 €, 23 % entre 50.000 € y 200.000 €, 27 % entre 200.000 € y 300.000 € y 28 % a partir de esa cifra. En la práctica, el banco no aplica directamente estos tramos al abonar los intereses: retiene de forma automática un 19 % en concepto de pago a cuenta del IRPF (retención) y lo ingresa en la Agencia Tributaria. Esa retención se regulariza después en la declaración de la renta del ahorrador: si el tipo efectivo que le corresponde según sus tramos es superior al 19 % retenido, paga la diferencia; si es inferior, Hacienda devuelve el exceso. En España no existe un mínimo exento anual por persona para las rentas del ahorro: todos los intereses percibidos, por pequeños que sean, se integran en la base del ahorro y tributan según estos tramos.

06

Planificar objetivos de ahorro: ¿cuánto ahorrar cada mes?

Un plan de ahorro funciona mejor con un objetivo claro y un plazo realista. Ya sea capital propio para una vivienda, un coche nuevo, la educación de los hijos o un colchón financiero para la vejez, el importe objetivo y el plazo determinan la aportación mensual necesaria. Por ejemplo, quien quiera ahorrar 15.000 € en tres años debe aportar unos 400 € al mes con un interés aproximado del 3 %. Como orientación general, las asociaciones de consumidores recomiendan ahorrar entre el 10 y el 20 % de los ingresos netos mensuales, siempre que los gastos corrientes lo permitan. Algunas estrategias prácticas son: en primer lugar, una orden permanente justo después de recibir la nómina («primero ahorrar, luego gastar»); en segundo lugar, combinar una cuenta a la vista a corto plazo para el fondo de emergencia con formas de inversión a más largo plazo para objetivos mayores; y en tercer lugar, ajustar periódicamente la aportación de ahorro cuando suba el sueldo, para que los ahorros crezcan junto con los ingresos.

07

Cancelación anticipada y vencimiento del depósito a plazo fijo

El depósito a plazo fijo queda, en principio, inmovilizado durante todo el plazo acordado; en la mayoría de los bancos, la cancelación anticipada no es posible o solo lo es a cambio de una notable penalización de interés o una compensación por reembolso anticipado. Quien prevea necesitar el dinero durante el plazo debería optar más bien por una cuenta remunerada o por un plazo más corto. Al vencimiento, muchos bancos renuevan automáticamente el depósito a plazo fijo, normalmente en condiciones bastante peores, si no se cancela a tiempo. Es recomendable anotar la fecha de vencimiento o programar un recordatorio para cancelar a tiempo o trasladar conscientemente el dinero a una nueva oferta más atractiva, en lugar de caer en una renovación automática con un tipo de interés más bajo.

08

Garantía de depósitos: así están protegidos tus ahorros

En España y en toda la UE, los depósitos bancarios están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta 100.000 € por depositante y banco, con independencia de si se trata de una cuenta remunerada, un depósito a plazo fijo o una cuenta corriente. Algunos bancos pertenecen, además, a sistemas de protección voluntarios adicionales que en ciertos casos cubren importes o supuestos más amplios que la garantía legal. Para cantidades superiores a 100.000 €, se recomienda repartir el capital entre varios bancos o entidades para aprovechar al máximo la protección legal completa en cada uno. En el caso de proveedores extranjeros anunciados a través de portales comparadores, conviene comprobar siempre a qué sistema nacional de garantía de depósitos pertenece realmente el banco, ya que la protección fuera de España puede tardar más o seguir normas distintas en caso de necesidad.

09

Cómo aprovechar bien la calculadora de ahorro e intereses

La calculadora de ahorro e intereses realiza automáticamente el complejo cálculo de intereses y ofrece una estimación rápida del importe final previsto. Introduce la aportación de ahorro o el importe de la inversión, el plazo y el tipo de interés, y elige entre interés simple e interés compuesto para ver el capital aportado, los intereses antes de impuestos, el importe de impuesto de ejemplo y los intereses después de impuestos. Utiliza la calculadora, en primer lugar, para calcular y comparar distintas ofertas de diferentes bancos; en segundo lugar, para planificar un objetivo de ahorro «hacia atrás», determinando la aportación mensual necesaria para alcanzar un importe objetivo; y en tercer lugar, para contrastar el interés simple y el interés compuesto y así identificar la opción más ventajosa. Ten en cuenta que el importe de impuesto que muestra la calculadora es un ejemplo simplificado con la retención fija del 19 %, y que el tipo efectivo real de tu IRPF según los tramos del ahorro debe tenerse en cuenta por separado para que la planificación financiera se base en el importe neto real.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un plan de ahorro y un depósito a plazo fijo?
En el plan de ahorro se realizan aportaciones mensuales y cada una genera intereses durante un período distinto, mientras que en el depósito a plazo fijo se invierte una cantidad mayor de una sola vez, que genera intereses durante todo el plazo desde el principio.
¿Qué diferencia hay entre el interés simple y el interés compuesto?
Con el interés simple, los intereses se calculan solo sobre el capital inicial; con el interés compuesto, los intereses ya generados también producen nuevos intereses, por lo que a plazos largos el interés compuesto genera una rentabilidad notablemente mayor.
¿Cómo tributan los intereses de ahorro en España?
Tributan en el IRPF dentro de la base del ahorro, con tramos del 19% al 28% según el importe; el banco aplica de entrada una retención fija del 19%, que después se regulariza en la declaración de la renta según el tipo efectivo que corresponda a cada ahorrador.
¿Qué pasa si cancelo mi depósito a plazo fijo antes de que venza?
En la mayoría de los bancos, la cancelación anticipada no es posible o conlleva una penalización notable en los intereses, por lo que si prevés necesitar el dinero durante el plazo es preferible optar por una cuenta remunerada o un plazo más corto.
¿Están protegidos mis ahorros si el banco quiebra?
Sí, en España y en toda la UE los depósitos bancarios están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000€ por depositante y banco, por lo que para cantidades superiores conviene repartir el capital entre varias entidades.