Entendiendo la depreciación
La depreciación es el proceso contable mediante el cual se reconoce la disminución del valor de un activo a lo largo del tiempo. Los activos tangibles como edificios, maquinaria, vehículos y computadoras pierden valor por el uso y el paso del tiempo. La depreciación distribuye sistemáticamente el costo de un activo a lo largo de su vida útil. Por ejemplo, una máquina de 100.000 € usada durante 10 años se depreciaría en 10.000 € al año. Esto sigue el principio de correlación de ingresos y gastos: los gastos se reconocen en el mismo periodo en que generan los ingresos correspondientes. La depreciación es un gasto no monetario: no supone una salida real de efectivo, pero reduce el resultado neto a efectos contables. El terreno no se deprecia porque no se desgasta. La depreciación es esencial para la exactitud de los estados financieros y el cálculo de impuestos. Evita distorsionar el resultado financiero al reconocer todo el costo del activo como gasto en el año de la compra.