La psicología de la procrastinación
La procrastinación ocurre porque la energía de activación necesaria para empezar es demasiado alta. El cerebro evita las tareas grandes, pero una pequeña promesa como "solo 5 minutos" es fácil de aceptar. Las investigaciones muestran que simplemente empezar una acción aumenta la probabilidad de continuar en más del 80%. Esto se denomina "efecto Zeigarnik", que aprovecha la tendencia del cerebro a querer terminar lo que ha empezado. Es especialmente eficaz para personas con TDAH.